Hace una semana tuvimos la oportunidad de sumergirnos en un rincón del cine que pocas veces se muestra: la figura imprescindible de la mediadora intercultural.
En una nueva proyección de Ciudad sin Sueño —la película rodada en la Cañada Real Galiana y nominada a 5 Premios Goya, dirigida por Guillermo Galoe— no solo se narró una historia, sino una experiencia humana completa. Con actores del propio territorio y una mirada cargada de sensibilidad, el largometraje retrata la vida, los vínculos y los sueños de quienes crecen en este territorio a tan solo 20 minutos del centro de Madrid.
Antes de la proyección, mantuvimos una charla enriquecedora con el director, Guillermo Galoe, acompañados por Dulce Flores, nuestra mediadora intercultural de Cañada Real, y Manuela Mayoral, Coordinadora del Territorio de Cañada Real de la Asociación Barró. Las dos compartieron, con honestidad y emoción, cómo su trabajo va mucho más allá de la pantalla: acompañar, escuchar y sostener procesos que verdaderamente transforman.
También nos acompañaron la subdelegada del Gobierno, Pilar Trinidad, el comisionado de Cañada Real y diversas entidades que día a día trabajan codo con codo en el territorio.
Si algo quedó más que claro es que el trabajo de Dulce Flores ha sido esencial para que esta película sea lo que es. Sin mediación, Ciudad sin Sueño no sería lo mismo.
Gracias a todas las personas que hicieron posible este encuentro.
Las fotografías son de Antonio Jiménez Lara (@ajimenezlara en Instagram).










